- El conversatorio titulado “¿Están en juego la Diversidad, La Equidad y la Inclusión?”, abordó el futuro de los programas DEI en Chile considerando el desmantelamiento que están realizando algunas empresas multinacionales. Según expertos, repensar el mérito en estos programas es fundamental para su continuidad, además del mayor rol de las mesas directivas en estas materias, entre otras iniciativas que permitan seguir avanzando en este propósito.
Marzo 2025.- Cuál es el futuro de la equidad de género es la pregunta que se ha instalado con fuerza en el mundo privado luego de que en los últimos meses diversas empresas desmantelaran o ajustaran sus programas de Diversidad e Inclusión (DEI). Ello es preocupante si se considera que en Chile las mujeres representan el 39,6% del total de personas trabajadoras, cifra que disminuye a 25,6% en los cargos de gerencia de primera línea y a 22,1% en los directorios, según el VI Reporte de Indicadores de Género en las Empresas.
Para abordar este escenario y en el marco del Día Internacional de la Mujer, se realizó el conversatorio titulado “¿Están en juego la Diversidad, La Equidad y la Inclusión?” organizado por Scotiabank y Astara que convocó a expertos en la materia: Francisca Jünemann, presidenta ejecutiva de ChileMujeres; Johana Trureo, Gerenta de Personas de Astara; Nicolás Goldstein, Country Managing Director Accenture Chile and Hispanic South America; y Fernanda Vicente, directora de Scotiabank Chile. Ellos se alinearon en que mantener políticas que busquen la equidad de género de las empresas son clave para su desarrollo, a través de beneficios como la incorporación de talento, nuevas visiones en altos cargos, entre otros beneficios.
Los panelistas también coincidieron en que algunos aspectos clave para seguir desarrollado la equidad son que los directorios prioricen la DEI y que se eviten retrocesos que puedan responder a intereses políticos o particulares; se revitalice más contratación de mujeres evitando sobre-regulaciones que desmotiven ampliar su participación, y que exista mayor preocupación por medir la equidad salarial aprovechando la tecnología, entre otros.
Francisca Jünemann planteó que el desmantelamiento de programas DEI en EE.UU puede responder a que la gente “siente cierta molestia porque el mérito se deja de lado y eso se politiza”. No obstante, estimó que se debe volver al origen de la discusión que es “la igualdad de oportunidades. Nadie se puede oponer a la igualdad de oportunidades y condiciones laborales justas de acuerdo a sus méritos, ese debe ser el nuevo relato”. Particularmente en Chile advirtió que “el gran desafío de la política empresarial de 2025 es evitar las sobre-regulaciones” que judicializa reclamos por igualdad salarial, y más bien las empresas deben proactivamente medir su igualdad salarial que responda a los principios de la organización y su directorio.
A su turno, Johana Trureo indicó que si bien en la industria automotriz la presencia femenina aún no es tan fuerte como en otras industrias con un 23% según datos de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (Anac), en Astara han logrado avances significativos gracias a una cultura organizacional que apunta a la equidad de género y romper sesgos: “el año pasado el 46% de las contrataciones fueron mujeres y 37% de nuestras promociones fueron mujeres, y esos indicadores reflejan de que las iniciativas que estamos tomando den frutos, y que las posiciones sean ocupadas por los mejores talentos”.
Por su parte, Nicolás Goldstein, quien tiene una mirada global dado que su empresa tiene matriz en EE.UU. y que destaca por ser una de las compañías más diversa en muchos rankings, reconoció que “la disminución de políticas DEI es un shock, pero a la vez es una evolución porque he visto momentos donde la meritocracia no se ha dado perfectamente en alguna de las medidas, entonces lo veo como algo que tomar con mucho cuidado, porque se avanzó mucho en equidad de género”. Agregó también que la DEI es clave en las organizaciones del futuro pues es una “necesidad genuina” que permite diversidad de pensamiento.
En tanto, Fernanda Vicente reconoció que si bien para algunas empresas este tipo de cambios pueden ser “vertiginosos”, advirtió que es relevante “no seguir pensando como hacíamos hace 10 años, pues no tiene valor para nadie (…) es interesante hacer una reflexión y que empecemos a instalar de nuevo el concepto de mérito”. Agregó que este tipo de avances permiten que la empresa genere mayor valor, y que el debate debe surgir del directorio: “los directorios no vinculados a la organización no sirven ni incentivan a nadie”.
Destacó que particularmente en Scotiabank el banco cuenta con una sólida Política de Diversidad e Inclusión, donde la equidad de género tiene un rol central y gracias a la cual la brecha salarial de género del 1%, muy inferior al promedio nacional.
Fuente: Feedback.