Enero de 2025.- Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 37% de las mujeres embarazadas y el 30% de las mujeres de 15 a 49 años padecen anemia; y la primera causa de anemia por déficit de hierro a nivel mundial es debida al sangrado menstrual abundante1.
En este contexto, han ganado protagonismo los anticonceptivos orales de esquema extendido, ya que no solo brindan beneficios en términos de control de la natalidad, sino también, están diseñados para disminuir la cantidad de reglas en el año, su volumen y duración. Esto, porque consideran la toma de comprimidos con principio activo de forma continua por un periodo extendido -mayor a los 21 o 24 días de los esquemas habituales2.
A pesar de ser una alternativa para mujeres que requieren anticoncepción y sufren de síndrome premenstrual o padecen condiciones como la anemia, endometriosis o inclusive, síndrome de ovario poliquístico (SOP)2,3, a la fecha aún persisten múltiples mitos y desinformación respecto a los beneficios de los anticonceptivos en esquema extendido.
“Siempre hay mitos, pero ninguno es cierto. La inhibición de la menstruación con anticonceptivos orales es una forma segura de usarlos para que esta no llegue todos los meses. Y en sentido estricto, no es una menstruación, sino un sangrado por deprivación, por lo que el uso extendido de anticonceptivos orales no incrementa algún riesgo para la mujer, al compararlo con el uso de anticonceptivos orales convencionales4”, explica el Dr. Fernando Sánchez, ginecólogo experto en salud femenina y Medical Science Liaison de Laboratorio Grünenthal, quien aclara que la inhibición menstrual bajo supervisión médica es ampliamente recomendada en casos donde la menstruación genera un impacto negativo en el bienestar físico y emocional o, inclusive, en las actividades diarias de la mujer. En este sentido, lo importante es la evaluación del médico con la usuaria, al momento de decidir opciones de anticoncepción.
Rompiendo mitos
Existen ideas preconcebidas en relación con los efectos que podría ocasionar la toma de anticonceptivos orales de esquemas extendidos. La mayoría de ellas, se generan en torno al tener “menos reglas” al año. Entre los más comunes se encuentran:
- Suspender la menstruación causa infertilidad
La evidencia científica demuestra que los anticonceptivos hormonales no afectan la fertilidad futura5. Al dejar de usarlos, el ciclo menstrual se regulariza y las posibilidades de embarazo permanecen intactas. “Hay muchas mujeres que creen que, si se tomaron la pastilla anticonceptiva durante 10 años, se van a demorar 10 años o 10 meses en recuperar la fertilidad y eso no es cierto. El anticonceptivo no altera en nada la fertilidad, incluso la tiende a preservar en casos de mujeres con endometriosis, por ejemplo”, plantea el Dr. Fernando Sánchez.
- Menstruar es la forma de eliminar los desechos y limpiar el cuerpo
La menstruación es el desprendimiento y eliminación normal de sangre y del tejido (endometrio) que reviste el útero cuando no hay embarazo5 y no tiene relación con conceptos como limpiar el cuerpo. Los métodos hormonales, como los esquemas extendidos, evitan que el revestimiento del útero crezca significativamente, por lo que no hay sangre que eliminar. “Además, es posible evitar el uso excesivo de productos menstruales en mujeres con sangrados abundantes, reduciendo significativamente los desechos generados. En promedio, se calcula que por año una mujer produce 65 Kg de basura sólo en toallas higiénicas, siendo super gentil, lo que representa una fuente de contaminación. En este sentido, optar por estos métodos no solo brinda mayor comodidad y libertad, sino también tiene un impacto positivo desde una perspectiva económica y ecológica”, agrega el especialista.
- La sangre de la menstruación se acumula en el cuerpo cuando se opta por tener menos reglas al año
Esto no es cierto. Tal como se indica en el mito anterior, los métodos anticonceptivos impiden que el cuerpo produzca las hormonas que causan la ovulación y la menstruación. La sangre y tejido endometrial no se acumula durante los meses que no llega la regla mientras se usan anticonceptivos orales de esquema extendido2.
- La menstruación regula los cambios emocionales y las hormonas:
Las hormonas de los anticonceptivos equilibran el ciclo hormonal y muchas mujeres experimentan mejoras en su estado de ánimo y estabilidad emocional, especialmente aquellas con síndrome premenstrual severo (SPM)2.
Beneficios adicionales:
Los anticonceptivos orales en esquema extendido ofrecen ventajas clave para la salud femenina. En mujeres que requieren anticoncepción y sufren de condiciones como endometriosis, SOP o anemia, reducir o eliminar los ciclos menstruales puede representar una gran solución2,3. Menos sangrados, menos malestares y menos sintomatología.
La mismas ventajas pueden observarse en mujeres que sufren de sangrados abundantes, extensos y/o dolorosos; de fuertes cambios de ánimo asociados a la menstruación como irritabilidad o depresión; y aquellas que tienen un estilo de vida dinámico o que su rendimiento puede ser afectado por la menstruación como deportistas2.
Además, los anticonceptivos hormonales de nueva generación incluyen opciones que disminuyen los efectos secundarios como las náuseas o la sensibilidad mamaria2.
“La menstruación no es una obligación. Si quieren irse el fin de semana con su pareja, bañarse en la playa o en el caso de que sean deportistas de alto rendimiento, no es necesario que la tengan. Los anticonceptivos orales con estos formatos tienen una serie de beneficios adicionales, que no solo se limitan a lo físico, sino también, a la libertad y control que tienen sobre sus cuerpos”, finaliza el especialista.
Fuente: EK.